Concibo miserable mi vida
Esperando migajas de ti,
Frotando mis manos y
Viendo tú retrato.
Por montones, mis emociones
Atadas descansan sobre mí,
Mi corazón explota, resignado
Ante un destino escrito.
Gracias por la quimera,
Por la noche mágica,
Por no esconder tú retrato,
Por aumentar mi fuego.
Al final, como siempre,
Terminaste elegante,
Glamorosa estaca sobre mí
Quejumbroso corazón inconforme.
Clavaste, la única esperanza que tú sembraste.
Gracias, ahora dormiré en paz.
viernes, 6 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario